"Todo lo que das, te lo das, lo que no das, te lo quitas" A. Jodorowsky
El coaching también transforma al Coach. Es algo que he aprendido y de lo que me siento muy contenta. En la medida en que participas y facilitas procesos de cambio, crecimiento y transformación (me gustan los matices de las tres palabras) de otras personas, se produce a nivel interno un enriquecimiento difícil de comparar con otros.
Las personas, cuando estás en conexión, con una escucha activa e incondicional, cuando respiras junto y con la otra persona, cuando decides no sólo entregar sino también recibir se produce un aprendizaje de doble dirección sencillamente brutal.
En los últimos meses he tenido la suerte, la infinita suerte de encontrarme con mujeres en procesos de crecimiento potentes, nada sencillos y ellas no se pueden imaginar todo lo que estoy aprendiendo de ellas, de su resiliencia, de su humor, de su constancia, de su generosidad, de su apertura, de su flexibilidad, de su alegría, de su dolor, de su vulnerabilidad, de sus capacidades...podría seguir y seguir hasta cansarme.
Solo me queda una cosa, decírselo a ellas en persona y dar las gracias a la vida por este regalo maravilloso
