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9 de junio de 2014

Es que yo soy así….o lo que es lo mismo….no me interesa cambiar

 “Es que yo soy así….”
“Hay cosas que ni el coaching ni nada puede cambiar….”
“Podré hacer algunos cambios, pero soy como soy….”
“Ojalá pudiera cambiar…pero soy así”
  
Son frases que más o menos a menudo, las personas decimos en nuestras conversaciones. Las personas nos etiquetamos de alguna manera “soy impuntual” “soy una persona tímida” “no soy nada creativa”….y así podríamos llenar páginas y páginas.

Las autodefiniciones, el autoconcepto, cómo nos describimos a nosotros/as mismos/as es una forma de acotarnos, de limitarnos. Me explico. Una etiqueta es algo muy inmóvil, algo muy poco flexible.

Si etiqueto una caja donde guardo recuerdos y escribo: “Fotos 1989-1994” ¿espero encontrar en esa caja fotos de 2002? Supongo que no. De la misma manera hago con mi propia persona. Si me etiqueto como alguien poco o nada creativa…¿voy a plantearme la posibilidad de serlo? Es muy probable que no, a menos que en algún momento me cuestione dicha etiqueta (o alguien, como un coach provoque en mi dicho cuestionamiento).

¿Quién o qué dice que soy impuntual? Posiblemente el reloj de las personas (y el mío) que me esperaron en muchas citas, pero….¿Significa que no puedo dejar de serlo? Quizá lo más adecuado sería…”he sido impuntual hasta el día de hoy”

Etiquetarme puede ser también una excusa para no cambiar. “lo siento, siempre he sido impuntual, ya me conoces, tienes que quererme como soy”. Es la manera que tenemos de decir “lo siento, pero no me interesa cambiar”

Puedes hacer una lista con las etiquetas que te pones (o que has permitido que te pongan y te las has creído o hecho tuyas), respondiendo a la pregunta ¿Quién soy o cómo soy? Después de hacer la lista puedes revisarla preguntándote:

  • ¿Cuántas y cuáles de estas etiquetas están limitando mis posibilidades de avanzar, de crecer, de cambiar?
  •  ¿Cuántas y cuáles me sirven de excusa para no probar cosas nuevas?
  •  ¿Cuántas y cuáles me están anclando en tu zona de confort?
  •  ¿Cuántas y cuáles me ayudan para justificar determinados actos o reacciones?
 A veces es importante identificar donde están nuestros posibles frenos y qué etiquetas podemos sustituir o dejarlas en algo pasado.

¿Qué nuevas etiquetas quieres para ti?


Un proceso de coaching es como un espejo donde verte reflejado/a y que puede ayudarte a identificar etiquetas limitantes u otras muchas cuestiones.

18 de julio de 2012

¿Qué quieres ser de mayor?

Debe ser algo consustancial a nuestra cultura, pues estoy segura que a tod@s y cada un@ de nosotr@s nos han preguntado, al menos una vez, cuando eramos pequeños ¿qué quieres ser de mayor?


¿Qué quieres hacer en el futuro? ¿A qué quieres dedicar tu tiempo, tu vida? 


Si lo pensamos con honestidad y en frío, que pueden significar esas preguntas para un niño o niña de 5, 6, 7 o incluso 10 años.


Seguro que algo completamente distinto a lo que piensa la persona que formula la pregunta. 


Puede ser que en muchas ocasiones, como le pasó a Lennon, la respuesta choque tanto con la expectativa del adulto, que termine diciéndole que eso no puede ser, que no entiende nada de nada o cualquier otra frase limitante. Ese tipo de frases que, si no eres John Lennon, que si no tienes la seguridad necesaria, te limita y no te permite seguir soñando. Y esa limitación puede acompañarte el resto de tu vida. 


¿Qué es bueno o malo para un niño? ¿Que es feo o bonito para una niña? ¿Que es comprensible, lógico o deseable para ambos? 


Construir un mundo distinto, un mundo lleno de posibilidades debería empezar por fortalecer las alas de nuestr@s niñ@s, por darles ánimos para que sigan soñando. Debemos asumir cada persona nuestra responsabilidad sobre ellos, como madre, padre, educador, educadora, tía, tío, abuel@s.......y en la medida de nuestras posibilidades, antes de decirles alguna frase categórica, pensar en la oportunidad de ésta, en lo que aporta, en lo necesaria que puede ser o no, en el efecto que tendrá sobre las emociones, pensamientos y comportamientos de ese niño o niña que nos mira con admiración, con autoridad para decirles "verdades". 


Si encuentro a un niño que me dice que de mayor quiere ser feliz, lo único que podré decirle es que me parece genial y que es una buena "profesión". 

28 de marzo de 2012

Apegos y otras limitaciones

Las personas, no solo nos apegamos a otras personas, objetos o problemas. Es posible que el principal apego que generamos sea a ideas o creencias.

Nos aferramos con fuerza a esas ideas que tenemos sobre nosotr@s mism@s o sobre otras personas y actuamos "como si" fuesen verdades absolutas.

Cierto es que esto puede ahorrarnos tiempo y así fortalecer nuestra intuición que nos ayuda a tener una panorámica de la situación con un vistazo. También nos ayuda con la memoria, al generar una "historia" recordamos más fácilmente los detalles.

Sin embargo, en ocasiones, las creencias que pudieron servirnos un día, han dejado de ser herramientas útiles y empiezan a generar barreras. Empiezan a actuar de una manera que me limita.

¿Por qué no las soltamos cuando llega ese momento entonces?

Generamos apegos a ellas, creemos que esa idea o creencia es parte de la persona, es parte de mi. Que me define y así define cómo yo entiendo el mundo, como debo o no debo actuar, como puedo o no puedo proceder. Creemos que si nos deshacemos de ellas perderemos parte de nuestra esencia, de nuestra identidad, pues no nos damos cuenta que son adquisiciones que un día nos parecieron ideales y que sin embargo hoy ya no nos sirven.

Un ámbito en el que se ve con mayor claridad la colección de creencias, ideas y apegos que llevamos detrás empujando nuestras acciones, es en el profesional.

"¿Cómo me voy a plantear cambiar de trabajo, por muy quemad@ que esté si las cosas están fatal?"
"¿Cómo voy a creer que ese sueño puede ser el medio a través del cual obtenga mi sustento?"
"¿Cómo voy a darme permiso para transformar mi afición en mi medio de vida?"

Y así una infinidad de cómos que se transforman en otras palabras aún más peligrosas.

Me prohíbo o veto ciertas posibilidades: " Es mejor que me olvide de eso"; "yo no puedo"; "no valgo para ello"; "a mi no me va a salir bien"; "es imposible".

Poco a poco, me alejo de lo que deseo, es decir de lo que necesito y decido conformarme con lo que me dan.

¿Es realmente así como quiero vivir?

La decisión de dejar que sea la situación quien decida por mi, es mía.

La decisión de dejar que mis limitaciones empujen a mis acciones es mía.

Por lo tanto, la decisión de cambiar y de tomar las riendas de mi vida, también es mía.

Puedo elegir seguir escuchando las frases que me dicen y me dirán (es muy difícil, la situación está muy mal, no te arriesgues, es muy peligroso,....), o bien puedo empezar a escuchar las frases que me quiero decir yo.


"Soy capaz"
"Soy luchador" "Soy luchadora"
"Soy cambio"
"Soy oportunidad"
"Soy acción"

¿Qué te apetece hacer a ti?

Como decían l@s participantes del último taller de Kaiden, el miedo es nuestro principal limitante. Vivir con miedo, genera unas frases, por lo tanto una forma de pensar, unas emociones y actuamos en consecuencia.

El no miedo genera un escenario completamente distinto. Puedes elegir.

(No miedo, un libro de Pilar Jericó: www.pilarjerico.com/nomiedo)












7 de marzo de 2012

Día Internacional de la Mujer y las creencias limitantes.

Esta semana, el día 8 de marzo, se celebra el día Internacional de la Mujer. Llevamos más de 100 años celebrando este día, para sensibilizar y luchar contra la discriminación o por la igualdad de derechos.

Más allá de reivindicaciones sociales o genéricas, todos y todas, hemos vivido situaciones donde la creencia de alguien importante para nosotros (un profesor/a, nuestros padres u otro familiar, algún amigo/a) suponía una limitación e incluso una discriminación.

El vídeo que pongo a continuación es un ejemplo de muchas de las frases o sentencias que escuchamos sobre nuestras capacidades y posibilidades. Éstas provienen de personas “referentes”, personas expertas, personas que “saben más que nosotros”, personas a las que respetamos y por eso, su opinión es valiosa y creíble, por eso puede incluso determinarnos.


Si hiciéramos caso a lo que otras personas creen o piensan que debemos hacer…
Si hiciéramos caso a lo que otras personas creen o piensan que podemos hacer…
Si hiciéramos caso a lo que otras personas creen o piensan que sabemos hacer…
Si hiciéramos caso…

Por ello, es importante, fundamental diría, que cada uno de nosotros y nosotras se plantee si los obstáculos o limitaciones que cree tener son reales o son supuestos. Cuando escuches a alguien que dice “no puedo”, pregúntale ¿Quién lo dice? ¿Cómo lo sabes? ¿De cuántas formas distintas lo intentaste?

¡¡Hasta qué punto nos influye o impacta los referentes sociales, las expectativas de los demás, los roles o creencias imperantes!!

Por supuesto que siguen existiendo situaciones discriminatorias hacia mujer y mientras existan seguiremos celebrando el día Internacional. Una creencia nueva (todos y todas valemos lo mismo) no emerge hasta que comprendemos y comprobamos que la antigua creencia (las mujeres no son tan válidas como los hombres) no es real. Sólo con nuevas conductas y hábitos, con nuevas realidades se crearán nuevas creencias.

Depende de todos y de todas cambiar esas creencias que nos limitan como personas y nos empobrecen nuestra sociedad.