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12 de febrero de 2014

La atención emocional desde el mindfulness

Además de las cuatro habilidades consideradas como competencias básicas de la inteligencia emocional de las que ya hemos hablado en este espacio (Salovey y Mayer), existe la atención emocional que cada persona utiliza para detectar sus experiencias emocionales. 

Esta atención puede dirigirse a un constante estado de alerta sobre las emociones y sus repercusiones, dirigiendo a la persona a intentar "controlar" su impacto en todo momento. Esta manera de atender a nuestros estados afectivos suele ir acompañada de juicios de valor, por lo que en lugar de regular las emociones de una manera adaptativa y sana, terminamos controlándolas de manera artificial y alejándonos de la realidad. 

Otra manera de trabajar la atención emocional, es a través del mindfulness. Es decir, desde la observación sin juicio, con empatía y entrenando la mente del principiante o aceptación y apertura hacia lo que es. De esta manera la atención no solo no distorsiona sino que naturaliza cada episodio emocional como lo que es en si mismo, sin pretender que sea de otra manera. 

Desde Kaiden, creemos que es importante descubrir maneras de abordar las situaciones más constructivas y sanas, potenciando el desarrollo personal hacia un equilibrio y salud integral. Es por ello que programamos talleres de desarrollo personal enfocados a este fin. El próximo, justamente será un entrenamiento en las herramientas de mindfulness que nos ayuden a desarrollar una atención hacia nuestras emociones más capacitante y sanadora. ¿Te apuntas? 

Más información: Kaiden

22 de enero de 2014

10 preguntas y respuestas sobre Mindfulness (I)

Cuando se pone de moda un término damos por supuesto que todo el mundo sabe de lo que hablamos. Ya hemos escrito varias entradas sobre Mindfulness e incluso hemos programado algún taller específico, además de utilizar el Mindfulness en muchos de nuestros talleres, sobre todo aquellos que tienen una relación directa con el trabajo emocional.

Para las personas que no hayan podido acudir a nuestros talleres, tengan curiosidad o dudas o quieran practicar Mindfulness en casa escribo esta entrada.


1-     ¿Qué significa Mindfulness?
Aunque es prácticamente imposible traducir este término al castellano, se ha extendido la equivalencia con el concepto de “atención o presencia consciente” lo que significa tener una atención despierta hacia nuestra experiencia, momento a momento.

2-     ¿En qué se diferencia el Mindfulness y la Meditación?

Sin entrar a hacer explicaciones muy extensas podemos decir que practicar Mindfulness es una forma de meditar.

Existen muchos tipos de meditación, meditación con mantras, meditación en movimiento, meditación transcendental, meditación zen, meditación budista siento ésta el origen del Mindfulness….

3-     ¿Practicar Mindfulness me exige conocimientos previos?

El primer y básico ejercicio de Mindfulness es tomar conciencia y prestar atención a nuestra respiración. A nuestra inspiración y nuestra espiración. Sin forzar la respiración, dejando que ésta se suceda tal cual el cuerpo lo hace de manera natural, observamos y dejamos estar. Podemos empezar por 1 minuto e ir subiendo el tiempo a medida que nos sintamos más cómodos/as.

Parece simple y lo es. Basta con probar. Sin juzgar nuestra propia actividad y posible destreza al hacerlo.


4-     ¿Cómo puedo practicar Mindfulness en mí día a día?
Aquí y ahora

Hay múltiples posibilidades y una de ellas es estar presente mientras te duchas cada día. Se trata de estar durante los minutos que dure tu ducha, totalmente presente en lo que acontece.

Reconozcamos que la gran mayoría de las ocasiones, mientras nos duchamos estamos pensando en lo que vamos a hacer a continuación, quizá en lo que vamos a ponernos, quizá en que mañana cambiamos las toallas, o que no tienes café para el desayuno, quizá en que llegas tarde y es mejor que cojas el coche para llegar antes al trabajo. En definitiva, te estás duchando, pero estás en todas partes (tu mente está en todas partes) menos en la ducha.
Mi propuesta es que pruebes a ducharte teniendo tu mente en este proceso. Notar, sentir el agua en tu cuerpo. Oler los diferentes aromas del champú o del gel. Tomar conciencia de la temperatura de tu cuerpo, del agua, del cuarto de baño….Ya me cuentas qué tal la experiencia.

5-     ¿Para qué me puede venir bien practicar Mindfulness?

Existen múltiples libros explicando los beneficios de esta práctica, aunque casi prefiero decirte que pruebes, que lo experimentes por ti mismo/a. A modo de lectura motivadora (para que te animes a probar y a insistir) te dejo escrito brevemente algunos de sus beneficios:

-          Mejora tu concentración haciéndose ésta más fuerte
-          Reduce la tensión, ansiedad o estrés.
-          Reduce la presión sanguínea
-          Aumenta la autocomprensión y la autoaceptación
-          Incorpora un sentido más profundo de significado y propósito a tu vida
-          Ayuda a la gestión emocional

Próximamente la segunda parte para completar las 10 preguntas y respuestas.



30 de octubre de 2013

El paquete de galletas

Una chica estaba aguardando su vuelo en una sala de espera de un gran aeropuerto. Como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también un paquete de galletitas.
Se sentó en una sala del aeropuerto para poder descansar y leer en paz. Asiento de por medio, se ubicó un hombre que abrió una revista y empezó a leer.
Entre ellos quedaron las galletitas. Cuando ella tomó la primera, el hombre también tomó una. Ella se sintió indignada pero no dijo nada.
Apenas pensó: ¡Qué descarado! Si yo estuviera más dispuesta, hasta le daría un golpe para que nunca más se olvide de la grosería!".
Cada vez que ella tomaba una galletita el hombre también tomaba una. Aquello la indignaba tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar.
Cuando quedaba apenas una galletita, pensó: "¿qué hará ahora?". Entonces, el hombre dividió la última galletita y dejó una mitad para ella.
¡Ah! ¡No!... ¡Aquello le pareció demasiado! ¡Se puso a bufar de la  rabia! cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sector del embarque.
Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa, allí estaba su paquete de galletitas... intacto, cerradito... ¡Sintió tanta vergüenza!
Sólo entonces percibió lo equivocada que estaba. ¡Había olvidado que sus galletitas estaban guardadas dentro de su bolso!

El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado, y ya no había más tiempo ni posibilidades de explicar o pedir disculpas aunque sí para razonar.
¿Cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor?. ¿Cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas? ¿Cuántas veces son nuestras emociones las que tomas las decisiones?

27 de marzo de 2013

La regulación emocional y el refranero popular


Las personas regulamos las emociones principalmente con dos fines: cómo sentimos (en qué intensidad y con qué objetivo) y como expresamos las emociones. 

Desde que somos pequeños/as aprendemos a regular emociones, por ejemplo, llevándonos un dedo a la boca (el más habitual el pulgar aunque no necesariamente) para calmarnos. Esto también es regulación emocional. 

Es un paso básico en la gestión de nuestras emociones, por un lado para aprender a relacionarnos física  psicológica y mentalmente con ellas de una manera natural y sana y por otro lado para crear, fomentar y mantener nuestras relaciones sociales. 

En este sentido, hoy querría llamar la atención sobre algunas frases que seguramente conocerás y que pueden hacer referencia a algunas técnicas de afrontamiento positivo que seguramente has puesto en práctica alguna vez. 

"Al mal tiempo buena cara"(*)

Se trataría de una reinterpretación de la situación desde una posición distinta, de modo que nos permita evitar la afección emocional desbordante y nos posibilite encontrar alternativas de acción y expresión.

"No hagas caso"

Detener el pensamiento obsesivo o rumiante acerca de una situación emocional nos permite no recrearla, transformando la emoción primaria (saludable) en un sentimiento enquistado o resentimiento. 

"No hay mal que por bien no venga"

Aprender de los propios errores es una técnica de afrontamiento positivo muy potente. Si realmente aprendemos de la situación, la evolución natural nos permitirá afrontar situaciones similares desde otra posición emocional y con otra comprensión sobre mi ser y mi entorno. 

¿Te apetece aprender algunas otras técnicas para la regulación emocional? ¿Crees que pueden ayudarte a entender mejor la función de las emociones y a relacionarte mejor con ellas? ¿Crees que pueden ayudarte a mejorar tus relaciones sociales? 

Los próximos días 12 y 13 de abril dedicaremos 8 horas a trabajar sobre estos temas. 

Más información en: 


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(*) Basado en "La inteligencia emocional de los padres y de los hijos" Antonio Vallés Arándiga. Pirámide