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10 de junio de 2015

¿Utilizamos los avances técnicos para subyugar a la creatividad natural?

Ayer, gracias a mi vecina, me puse a recoger el escritorio que estaba en un perfecto caos armónico...o eso quería creer yo. La verdad es que esta mañana trabajo más a gusto, más ligera. 

En ese poner orden y limpiar, tiré papeles, listados de tareas, revistas, etc... y me guardé una para echar un vistazo antes de tirarla. Llegando al final, me encuentro una entrevista a Sergi Arola con un sugerente subtitulo: "¿Es tan importante la técnica...o solo hace subyugar la creatividad?". Si, obviamente me he inspirado hasta en el título para empezar esta entrada. 

Me adentro en las palabras de este chef al que reconozco que apenas conocía. Me sorprendo leyendo sobre sus restaurantes en Brasil, Turquía, Mumbai.... Luego leo sobre los que ha ido abriendo en París, Chile, Suiza...Es decir, tenemos a un empresario en expansión que empezó siendo chef. 

Sigo leyendo y entiendo que ser chef en su caso, es una filosofía de vida, es la mirada a través de la cual filtra la realidad, construye su visión del mundo, encuentra sus fuentes de motivación, etc. ¿para hacer qué? ...lo que le apetezca. Es decir ser chef puede ser una profesión o puede ser una visión. ¿Cuál es la diferencia?

Si tu profesión es la de ser chef trabajarás como chef o cocinero en algún restaurante, colegio, comedor,...en donde sea. Podrás sentir realización en muchos momentos mientras cocinas o mientras ideas algún cambio en una receta. Sin embargo tener la visión del chef transformará todo lo que ves, oyes, sientes, palpas, gustas, hueles, en ideas, sueños, proyectos más allá de cualquier cocina. 

Según esta distinción entiendo que no, que los avances técnicos no pueden subyugar a la creatividad natural, sea esta usada para crear un plato, un negocio, una idea, ... para crear el proyecto que sea. Quizás no inventes "la receta" que revolucionará el mundo de la cocina, quizás solo crees un concepto de restauración o de nutrición que sigan muchas personas. 

¿Quiere decir esto que debemos ser todas y todos Sergis Arola en nuestras profesiones? Claramente yo creo que no. Que no todas las personas queremos ser visionarias, quizás queremos ser un/a "buen/a" profesional y punto. Lo importante es que sea lo que sea que quieras hacer, lo elijas siendo consecuente con los logros, los "sacrificios", las exigencias, el trabajo,...que te corresponderá hacer o conseguir en función de tu elección. 

Cuestiónate entonces ¿dónde pongo yo el foco? En función de tu objetivo y no en función de lo que otras personas digan que "debes" o no debes hacer, ni en función de lo que escribo aquí en esta entrada. 

¿Eres visionario/a? ¿Eres profesional? Tu decides con qué rol conectas. 

2 de febrero de 2015

Una pizca de resiliencia en la jornada

Lunes, para muchas personas primer día laborable de la semana y quizás lo que ves fuera es un día nublado, lluvioso, frío (al menos en estas latitudes: cono norte, región mediterránea). ¿Qué sientes? 

Quizás has oído hablar de la resiliencia o incluso has leído algún libro o artículo en el que se menciona esta cualidad humana para sobreponerse a situaciones difíciles, a situaciones límite; asumirlas, vivirlas e incluso salir con una mayor fuerza y entereza de ellas. ¿Conocías este término? 

Mi intención, aquí y ahora, es acercarte un poco más a este concepto, incluso a la palabra. A ver si soy capaz. 

Vamos a suponer que estas en este momento en tu sitio de trabajo, puede ser en una oficina con la distribución de los puestos en zonas abiertas; puede ser en un despacho cerrado compartido o no; puede ser en una mesa de escritorio en tu casa o en una biblioteca o quizás en un centro de coworking....me atrevo a aventurar que no estás en una cadena de montaje, puesto de atención al público o conduciendo, dado que no podrías estar leyendo estas líneas a la vez. ¿Cómo empezó tu jornada? ¿Has tenido una alegría o buena noticia? ¿Sientes ilusión por empezar una nueva semana llena de perspectivas motivantes? ¿Has tenido "mas de lo mismo" y sientes hastío o aburrimiento? ¿Quizás has tenido un enfrentamiento y sientes enfado o algo de ansiedad? ¿Tienes fechas límite cercanas y sientes estrés? ¿O puede ser que tu trabajo no te motive lo más mínimo? 

Sea cual sea la situación en la que te encuentras ahora mismo, has tomado una serie de decisiones. Has elegido qué hacer ante la situación, cuándo hacerlo y cómo hacerlo. Has elegido expresar o no tu estado anímico, tu necesidad o visión. Has elegido cómo sentirte ante esta situación, si, lo has elegido, aunque creas que lo que sientes es lo natural y aparece sin más. Has elegido dónde depositar tus expectativas y en quién la responsabilidad de lo que vives. Has elegido incluso cómo mirar al cielo, a tu entorno. 

Si según has ido leyendo estas palabras una sonrisa se dibuja en tu cara, me atrevo a decir que tienes altas dosis de resiliencia en tu persona; si por el contrario, tu expresión ha variado de la incredulidad o sorpresa a la negativa absoluta y defensiva, quizás no te vendría mal ejercitarla un poquito más. 

Vamos a coger unos ejemplos del inicio del libro "Nuevas miradas sobre la resiliencia. Ampliando ámbitos y prácticas" (Coordinado por José María Madariaga) en el que nos habla de algunos factores o características de una organización resiliente. Te propongo hacer una checklist y a ver cuales tienes más o menos desarrollados.

Una organización resiliente da importancia a los valores y a la ética; también ejerce confianza y erradica el miedo; potencia el talento y el compromiso de las personas; emplea un liderazgo generador y humilde. También nos dicen los autores que una organización resiliente es: 

  • apasionada (construye un sentido o propósito atractivo).
  • imaginativa (mantiene unas expectativas positivas y una visión de futuro esperanzadora).
  • alineada (emplea una visión sistémica e inteligente).
  • poética (enhebra una red de bellas conversaciones, historias y preguntas). 
¿Sientes que te falta algo? ¿Hacia dónde estás enfocando tu mirada hoy? ¿Dónde diriges tu pasión? ¿Qué palabras utilizas en tus pensamientos y en tus conversaciones? 

En ocasiones, cambiar el chip para mirar de otra manera el mismo entorno e intorno es cuestión de pura acción, sin dedicar un tiempo eterno a la reflexión, te propongo un ejercicio sencillo y que te permitirá salir de una rutina emocional, cognitiva, sensorial e incluso motivacional. Lo único que debes hacer es poner algo de música que te guste y te invite a moverte. Levántate de la silla y empieza a andar de manera original, extraña o divertida. Anda de una manera distinta a como lo sueles hacer habitualmente y simplemente prueba, experimenta, ríete y diviértete. Después vuelve a tu sitio y empieza a mirar lo que sucede de otra manera. 

En los procesos de coaching, a veces las preguntas se transforman en invitaciones a la acción para llegar a la reflexión después, una vez que hemos cambiado de gafas o de estado de ánimo y estas herramientas son potentes espejos en los que mirarnos. El coaching es acción, por lo que la mejor manera de conocerlo y probarlo es a través de una sesión, siempre que sea con un/a profesional con una formación sólida y algo de experiencia.  Ya sabes que Kaiden te ofrece una sesión gratuita y sin compromiso (presencial o a través de skype). ¡Pregúntanos! info@kaiden.es 

13 de octubre de 2014

Lo que viene después del cambio o los miedos que perdemos

La semana pasada ya hablamos sobre el cambio en este espacio. Quizás más centrado el tema en las resistencias al cambio que verbalizamos en muchas ocasiones. 

Como comentábamos ya antes, los cambios se suceden a lo largo de nuestra vida y de nuestro día a día. Vencemos miedos, afrontamos retos, nos embarcamos en nuevos proyectos o adquirimos una nueva visión que nos permite generar nuevas respuestas o comportamientos. Cambiamos algunos hábitos y generamos situaciones nuevas, a las que nos iremos adaptando poco a poco. Las que iremos aceptando día a día. 

Los cambios pueden ser percibidos de antemano como una ventaja, una pérdida, un aprendizaje o una mejora, una dificultad...la realidad es que con más o menos pericia vamos abordándolos como mejor podemos, como mejor sabemos. 

Como mencionábamos en el anterior post, en ocasiones podemos aprender a mirar y mirarnos de otra manera, generar esa nueva visión que nos acerque a los cambios deseados. Y eso es lo que haremos el próximo sábado 18 de octubre en el primero de los módulos del Programa de Desarrollo Personal. 

En otras ocasiones, la adquisición de herramientas o vencer miedos, pueden pasar por una necesidad de trabajo personal y profundo, de manera individual. 

Los procesos de coaching. 

El coaching es básicamente una herramienta facilitadora para generar un cambio. Dedicamos parte de nuestro tiempo y energía a mirarnos con honestidad, con franqueza y a encontrar respuestas. ¿Qué es lo que necesito? ¿Para qué lo necesito? ¿Qué me ha impedido lograrlo hasta ahora? ¿Con qué recursos cuento para generar este cambio? Las respuestas van floreciendo en la conversación, en las acciones que realizamos entre sesiones, en la visión profunda y enriquecida que adquirimos sobre quienes somos. 

Un proceso de coaching por lo tanto, puede ser un complemento muy enriquecedor para ti. Un trabajo que te dedicarás a ti y a tu bienestar. Una inversión en ti y en tu futuro. ¿Te apetece probar? La primera sesión es gratis....más información: info@kaiden.es 




4 de junio de 2014

Integrándonos

Mucho se habla de los dos hemisferios de nuestros cerebros. Se habla de sus diferencias e incluso me parece que detrás del discurso sobre las diferencias en el procesamiento de la información, se preponderan las bondades de uno sobre el otro. 

La realidad es que ambos hemisferios son necesarios y se complementan. 

A pesar de existir áreas definidas para procesar y expresar respuestas diferentes, si no estuviesen conectados ambos, la realidad sería muy distinta. Veríamos imágenes y reaccionaríamos emocionalmente a ellas sin saber qué hemos visto. Abordaríamos una tarea como si una mitad tuviese que ayudar a la otra. Confundiríamos conceptos, objetos, personas....

Ambos hemisferios nos convierten en las personas que somos, con un potencial y unas capacidades únicas y casi ilimitadas. 

Nuestros hemisferios se comunican de manera constante y muy eficaz. Transmiten información de uno a otro para integrarla y usarla de la forma más eficiente de la que seamos capaces. 

Es quizás por ello que me resulta algo doloroso dibujar una mitad llena de color y de brillo y la otra en tonos grises y apagados. Es lo que vemos hoy en muchas imágenes, artículos, libros. Nuestro cerebro tiene brillo y color en ambos hemisferios, si así lo queremos ver. Incluso en nuestro procesamiento analítico y lógico (relacionado con el izquierdo) existe una relación con nuestro estado emocional (relacionado con el derecho) permitiéndonos reflexiones distintas y novedosas según sea nuestro estado de ánimo. 

Si nuestro cerebro se comunica y se integra de manera natural ¿por qué esta moda de negar esa integración en nuestros actos? ¿Por qué escuchamos cosas como "deja de usar el hemisferio izquierdo y vive con el derecho"? 

Desde mi punto de vista, lo que correspondería sería abogar por una integración y aceptación de todas las áreas que mi cerebro me ayuda  a procesar, vivir, conocer, reconocer.... Tenemos un potencial enorme usando nuestra totalidad, entonces dejemos de visualizarnos como personas divididas e integrémonos en una sola, en quien soy en cada momento, con mis cambios, con mis posibilidades y mis frenos, con mis estados de ánimo, con mis sueños y objetivos. 

Vivamos de manera integrada nuestro ser y abramos los ojos a todas las posibilidades que esta visión nos otorga. 

21 de mayo de 2014

Cambio de armario

Al menos en mi entorno, esto sucede cada primavera y cada otoño. Muchas personas, cambiamos las prendas de vestir de temporada veraniega o invernal en unos meses concretos. Nos fijamos en el calendario o en las temperaturas y guardamos abrigos para sacar pantalones cortos o viceversa. 

¿Tú también lo haces? 

No se trata de tener mucha o poca ropa yo creo, sino de querer optimizar los espacios dedicados a guardarla. De buscar nuestra comodidad, un sentido práctico para hacer algo tan sencillo o complejo como es vestirnos cada día. 

Lo convertimos en un hábito y puede gustarnos más o menos. Darnos más o menos pereza. Suponernos más o menos disgustos. Aún así, lo hacemos. 

Pensemos que al menos dos veces al año, dedicamos un tiempo de nuestra vida a estos cambios. 

Ahora, te invito a pensar en esos cambios más profundos y personales, que no te animas a abordar por....¿pereza? ¿falta de tiempo? ¿falta de medios? ¿a ti qué te falta para tomar la decisión? 

Generar cambios de hábito supone un cierto esfuerzo y un periodo para practicar y generar los nuevos hábitos que sustituyan a los antiguos. Es como un cambio en tu armario un poquito más largo y que no supone abrir cajas y maletas sino abrir tu visión y tu escucha. También supone guardar o descartar lo que ya no te vale. Arreglar lo que te gusta y que tiene algún "descosido". Supone trabajar tu consciencia para mirarte de otra manera, para aceptarte, gustarte, cambiarte.....

¿Cambias tu armario interior? ¿Dedicas tiempo anualmente a ello? ¿Quieres empezar? Una opción es la formación y el coaching, si quieres, pregúntanos: info@kaiden.es 

4 de diciembre de 2013

Querer y poder ¿Hacia dónde nos dirigimos?

"Quiero aprender a hacer....." "Quiero saber si podré...." ¿Desde dónde pronunciamos estas frases? 

Habitualmente lo hacemos desde la quietud, desde un parón en el camino en el que proyectamos nuestra mirada a un futuro más o menos próximo. 

Podríamos decir que es el primer paso para generar un cambio. Empezar a identificar nuestros deseos, nuestros objetivos. 

Tras esta identificación ¿Cuál es el paso siguiente para ti? ¿Qué sueles hacer? Seguramente habrá tantas respuestas como personas leáis esta entrada. Bien. De eso se trata, de ser únicos/as y auténticos/as. 

Si de verdad lo quiero, valoraré la mejor manera que tengo de validar si podré o no. Buscaré la forma de aprender, de visualizar, de probar, de hacer para comprobar qué habilidades poseo y cuáles me faltan para alcanzar ese punto que visualizo en mi horizonte. 

Si me pongo en marcha, empezaré a desarrollar y a incorporar las habilidades deseadas, generaré hábitos que me faciliten el camino hasta mi objetivo, pediré ayuda, me formaré. Suena fácil, lógico y democrático, cualquier persona puede hacerlo. Y entonces ¿Por qué no todo el mundo lo hace? ¿Qué nos/te bloquea?

Te propongo un ejercicio, saca un trozo de papel y un bolígrafo (o lápiz) y escribe todas aquellas "cosas" que no te permiten iniciar ese cambio del quiero al puedo. ¿Cuántas aparecen? ¿Son realmente muros insalvables? ¿Qué podrías hacer para quitarlos de tu lista? 

Revisa otros aprendizajes, cambios que hayas generado en el pasado y que te costaron trabajo y esfuerzo hasta llegar a ellos. ¿Identificas el momento en el que te decías "creo que puedo"? Sigue revisando....¿Identificas el momento en el que te decías "siento que puedo"? ¿En algún momento te has dicho "sé que puedo"? ¿A dónde te lleva cada una de estas tres frases? 

Ahora, decide qué quieres decirte a partir de ahora cuando observes tu nuevo objetivo. 

6 de marzo de 2013

¿Cómo quiero ser recordado?


Casi todas las personas hemos oído hablar de la Misión, Visión, Valores. Es como un mantra. Definir la Misión, Visión y los Valores de la organización. El caso es que muchas veces he trabajado en dicha definición y casi siempre se ha realizado desde la mente. Me explico. Se realiza como si fuera un mero ejercicio de redacción. ¿Cómo queda mejor? ¿Qué frase se acerca más y mejor a o que somos y queremos ser? ¿Hacemos una lluvia de ideas para que sea un proceso más creativo y participativo?

Para mi, esta fórmula se queda a medio camino, pues no conecta con lo que realmente puede movilizar (y por tanto motivar) a los equipos. Desde mi punto de vista, resulta imprescindible, conectar con la emoción.

Para ello, desde Kaiden hacemos un ejercicio muy sencillo. Lo hemos realizado con equipos de trabajo (en talleres y formación) y con personas en sus procesos de coaching individual (coaching ejecutivo y coaching personal)

Pedimos a las personas que se imaginen el día de su jubilación o el día de su funeral (estamos hablando de imaginarse el final de sus días en esa organización o equipo de trabajo o el final de su vida) y que reflexionen (y sientan) qué les gustaría oír de sus clientes, proveedores, personas de la propia organización, de su familia, de sus amigos, etc.

Cuando respondes a estas preguntas, cuando has conectado con lo que es realmente importante para ti (para el equipo), has encontrado fácilmente tus valores, lo que puede movilizarte y por tanto tu motivación. Cuando pones la vista en el futuro deseado, estás conectando con tu visión y lo que estás haciendo, para qué lo haces, es tu misión.

Desde aquí recomiendo que cada persona encuentre sus misión, visión y valores. Es esclarecedor conocer qué es, realmente, lo que nos mueve a la acción.